Entradas populares de este blog
O cheiriño a café pola mañá
Este verano han ocurrido muchas cosas. Sucedieron tres festivales y medio, proyectos que quitan horas de dormir, luces bajo las que besarse sin parar y cenas de vino y terraza. Pero sin duda, el verano de 2017 pasará a la historia por ser el verano en el que nos dimos cuenta de lo revolucionario que es no preocuparse por el maquillaje corrido por las mañanas ni por las camas revueltas ni por los escombros en el salón. Porque de esta manera podrás quitarte los encorsetamientos y las cadenas y descalzarte sin miedo a mancharte los pies con arena de San Vicente o con el polvo de casas en obras que se convertirán en tu hogar. Descubrirás lo maravilloso que es estar dispuesta a ser vulnerable y a clavarte las piedras de los caminos que discurrirás sin la protección de tus sandalias. Caminarás por pasarelas de madera que te llevarán a parajes desconocidos y dormirás con los pies sucios tras un largo día de vivir y de soñar. Yo no sé qué te deparará esa pasarela de madera ...
Desgranándote
Sorprende el silencio que te puedes llegar a encontrar en una ciudad de casi seis millones de habitantes si te deciddes a coger las llaves y salir por esa puerta a recorrer Claudio Coello en una noche de domingo. Si finalmente te decides, arguyendo ira, enfado o soledad, no dejes de pisotear con ferocidad las tempranas hojas marrones que hacen notar la llegada del otoño. Pisotéalas fuerte y olvida tus problemas. Disfruta del lejano ruido del coche que atraviesa la calle Velázquez, del susurro de las hojas de los árboles al ser mecidas por el viento y del bamboleo de la señal de tráfico. Quizá te encuentres con algún viandante acompañado por su perro. No les prestes atención. Concéntrate en olvidar lo que te ha llevado hasta allí. Que el viento de octubre se lo lleve. Raudo y veloz. En estos días, si me pierdo, busquénme en Claudio Coello esquina Hermosilla que estaré desgranando mi rencor. (Audio: Cuestiones de familia. Love of lesbian)
Comentarios
Publicar un comentario